Ya es famosa la humildad del presidente uruguayo José "Pepe" Mujica, que prefirió la comodidad de su modesta chacra a los lujos del palacio presidencial, veranea en Carmelo y disfruta de los placeres de una pequeña parrilla.
Otro ejemplo de esta austeridad lo dio la periodista venezolana Marta de la Vega, cuando se encontró con que el señor canoso, vestido "con guayabera de lino color amarillo crema" que estaba sentado adelante suyo en la primera fila de la clase turista del vuelo Lima-Caracas de la compañía Taca no era otro que el mismísimo Mujica.
En una crónica titulada "Mi viaje con Mujica" publicada en la revista Tal Cual, la periodista confirmó lo que había anticipado el canciller interino Roberto Conde a radio Uruguay: "en uno de los tramos aéreos Mujica no irá en primera clase".
Como el vecino país no posee un avión presidencial, el presidente suele trasladarse en vuelos comerciales. Y así fue que para asisitir a un acto en apoyo al gobierno de Chávez en Caracas, Mujica despegó el miércoles 9 de enero desde el Aeropuerto de Carrasco en un vuelo con escala en Lima.

No hay comentarios:
Publicar un comentario