EL PROFESOR DE VIOLÍN...por Enry Borello.


Elegí un departamento pequeño con grandes ventanales. Este edificio, ubicado en una cortada del barrio de Flores, tiene tres por piso. En la inmobiliaria, me había enterado que compartiría el segundo con una señora que vivía sola en el C. El B está desocupado, por suerte, ya que es el contiguo al mío. La  cuadra,  tranquila.  Sólo llega muy lejana la polifonía de la avenida con sus frenadas, gritos, bocinazos, sirenas. No me gusta mudarme, cuando lo hago siento nostalgias de todo lo que me ha rodeado en la casa anterior. Cada vez que cambié de vivienda elaboré un duelo diferente. Pero pensándolo bien, el hecho de alquilar me da cierta independencia, el día que no  esté a gusto puedo irme  y afrontar la adaptación al nuevo lugar.
En el medio ambiente organicé mi espacio para escribir. La computadora a la izquierda; la mesa, fiel compañera de muchos años, debajo de la ventana; y, en tres estantes de desigual longitud y espacio, las carpetas, papeles, borradores, portalápices y un florero transparente y pequeñísimo. En la pared celeste suave, tres reproducciones, una de Utrillo, otra de Cézanne, y Mujer con corbata de Modigliani. Me gustó, finalmente terminaría la novela policial que había comenzado varios meses atrás para luego retomar las poesías. No sé por qué pasan tantos días sin que alguna idea fluya a mi mente........http://intengen.blogspot.com

Comentarios

Liliana Clarisa Gavrieluk ha dicho que…
Kechy:te sigo descubriendo....Hermoso cuento que me atrapó!!!....creo que hay muchas vivencias pasadas,encerradas en él....la vida es esa....mezcla de realidades,sueños y sensaciones...en algún momento,salen a la luz,en la palabra escrita.

Estas son bellísimas!!!.

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