Fidelidad.

Durante varias semanas los vecinos de Yakutsk, en el lejano Oriento de Rusia, presenciaron una historia conmovedora. Con un frío de casi 50 grados bajo cero un perro guardó durante días y noches el lugar donde falleció su compañera embarazada, esperando que volviera a la vida.Los perros crecieron juntos cerca de un conjunto de garajes y todos los conductores locales les conocían. "Vinimos al garaje y vimos que había un perro muerto aquí, y yo lo moví desde el camino. Pero después apareció él y toda la semana permaneció al lado del cuerpo. Por la noche nos íbamos, y cuando volvíamos él estaba acostando sobre ella e incluso dormía sobre ella", comenta el residente local Serguéi Deviátko.

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