nuestro Amado vicepresidente.....recopilacion de Alicia Sanchez.
El vicepresidente, Amado Boudou, festejó la Fiesta del Lago Argentino,
en El Calafate, tocando con su banda amiga, “La Mancha de Rolando”. Se
mostró con una remera que decía “Clarín Miente”. Hace ocho días que
Boudou evita responder sobre el “Caso Ciccone”: uno de sus amigos,
Alejandro Vandenbroele, monotributista, pasó a controlar la imprenta
Ciccone Calcográfica, y consiguió negocios millonarios con el Estado. La
ex esposa de Vandenbroele dijo que su marido “es testaferro de Boudou”.
El vice no desmintió la acusación ni tampoco aclaró por qué el Gobierno
impulsó resoluciones que permitieron que el monotributista Vandenbroele
se quede con Ciccone. Fte.Clarin.
El “caso Ciccone” empieza a generar fuertes
disidencias en el Gabinete. La titular del Banco Central, Mercedes Marcó
del Pont; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; y el ministro
del Interior, Florencio Randazzo, están en desacuerdo en cómo el
vicepresidente, Amado Boudou, manejó y maneja la cuestión.
El
titular de la sociedad anónima que controla Ciccone, hoy llamada
Compañía de Valores Sudamericana, es Alejandro Vandenbroele, un amigo de
Boudou al que su ex pareja acusó de ser “el testaferro” del vice. Marcó
del Pont es quien está más involucrada en el tema. Según se pudo saber,
el 30 de enero recibió un escrito de la Casa de la Moneda en la que se
recomienda al BCRA que Ciccone imprima parte de la provisión de billetes
de cien pesos que se necesitarán para este año. La jefa de la Casa de
la Moneda es Katya Daura, quien no solo está alineada con Boudou, sino
que también fue su funcionaria en la ANSeS.
Marcó del Pont
rechazó el pedido de la Casa de la Moneda porque el precio de los nuevos
billetes que imprimiría Ciccone era excesivo. Entonces Daura, se supone
después de analizarlo con Vandenbroele, presentó otro escrito ante el
BCRA asegurando que podían confeccionar los billetes de cien a un precio
35% menor al establecido en un principio. Como el Gobierno decidió que
se necesitarán más de 1.300 millones de billetes de cien pesos, la Casa
de la Moneda sólo podría cubrir 700 millones, y el resto lo haría
Ciccone alzándose con una facturación de 50 millones de dólares. Pero
Del Pont se resiste a entregar este negocio a una imprenta cuestionada. Fte: La Razon



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