Enriqueta Noemí Borrello.Escritora.
DESTINO
DE OTOÑO
Se separó del
grupo, anduvo sin rumbo como al borde del mundo. Algo empujó su cuerpo y entró
por ese oscuro agujero en la roca hasta un laberinto. Se sintió en cautiverio.
Buscó la salida inútilmente, yendo y viniendo, dándose contra las duras
paredes, hasta que no supo quién era. No comprendía, no podía entender.
Algo muy
fuerte le indicó el camino hacia la luz. Al salir, un pentagrama dorado y una
fragancia espesa la recibieron. Allí la estaban esperando. Serenamente, se
entregó a su destino de hoja
.


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